Red de Espacios Naturales

Peñas del Sol

Valores naturales y culturales

"Peñas del Sol" se encuentra bien conservado gracias a que no hay gran influencia humana, precisamente por lo escarpado del terreno, que está formado por un profundo barranco flanqueado por crestas calizas, con desniveles que van desde los 700 m hasta los 1.071 m.

La superficie está prácticamente cubierta por un espeso bosque de pino carrasco, al que favorece el clima, aunque no así los suelos, demasiado arenosos. Este hecho determina que en algunas zonas se imponga el matorral de garriga, con la coscoja como especie representativa. En zonas calizas donde no hay suelo o con afloramientos de grava la vegetación dominante es el espartizal, mientras que en la zona del barranco, donde la humedad es mayor, aparecen especies como el durillo, el madroño o el rusco. Aunque no hay especies endémicas o exclusivas, si existen algunas especies de interés por tener un área de distribución muy restringida.

Vistas de la zona
Vistas de la zona

Podemos citar, por ejemplo, el clavel de pastor (Dianthus hispanicus), la centaurea spachii o el rabo de gato (Sideritis angustifolia).

La zona se encuentra rodeada de campos de cultivo, lo que favorece la biodiversidad, especialmente en lo que respecta a la fauna, al encontrar especies propias de bosque, de zonas agrícolas y mixtas.

Por ejemplo, podemos ver mamíferos como el jabalí, el zorro, el conejo, la jineta, la ardilla, el tejón, el lirón careto o el muflón, especie esta última escapada de fincas cinegéticas situadas alrededor.

También podemos ver reptiles como la culebra bastarda, la culebra de escalera o la víbora hocicuda, muy escasa en toda España.

Por último, las aves destacan por ser tal vez el grupo más llamativo y mejor conocido. En este espacio se han podido contabilizar hasta 89 especies distintas, de las que 52 nidifican en el mismo. De ellas destacan las rapaces, buenos indicadores de la salud del ecosistema (al situarse en lo alto de la cadena alimentaria). Podemos ver, por ejemplo, el águila real, que nidifica en los cortados rocosos, el águila perdicera, el azor o el gavilán. También rapaces nocturnas como el búho real o el cárabo, ambas nidificantes.

Vistas de la zona
Vistas de la zona

Otras aves que podemos ver son, por ejemplo, el pito real, la perdiz común, la paloma torcaz, la tórtola común, la abubilla, así como gran cantidad de paseriformes (pequeños pájaros), como mirlos, alcaudones, verdecillo, verderón común, jilguero, pardillo, piquituerto, carbonero común, currucas, mosquiteros, agateador común, etc.

Por lo que respecta a los valores culturales, en la zona se pueden encontrar restos arquitectónicos, tanto de pozos artesianos como de hornos de cal e incluso un antiguo lavadero, lo que hace pensar que la zona contaba con mayor capacidad de agua que actualmente.